Bueno, por fin se va este año de mierda (con perdón de la expresión). Por alguna razón este año no fue bueno, pensé mucho en muchas cosas, tuve que replantear otras y la verdad que no pude terminar pensando en positivo. Me sentí incomodo todo el año...
Tampoco es que pienso que porque viene otro año las cosas van a ser distintas, pero con suerte esta sensación me dure hasta fin de enero...
Aunque voy a hacer algunos cambios, no porque el año cambia de número, sino porque necesariamente tenía que esperar a terminar el año en la facultad y demás. Ya veremos que pasa el año que viene que está a unas horas de distancia...
Por otra parte, la vida sería mucho mejor si utilizamos el calendario de la forma en que lo pensé... ...Pse...
En fin, allá por marzo del 2009 ya había escrito un post, incompleto (que dejé en borrador), sobre lo poco que me estaba gustando este año próximo en irse y decía más o menos así:
No, no estoy para escribir cosas lindas todavía... Voy a pasar el 2009 así, lo sé...
Lo único que puede cambiar un poco las cosas es que algo pase. Algo raro. No sé. Algo totalmente distinto. No hablo de divertirme y pasarla bien entre amigos y alcohol. No hablo de tantas otras cosas. Hablo de algo radicalmente distinto.
Un cataclismo.
Cataclismo: sustantivo masculino.
1 Desastre de grandes proporciones que afecta a todo el planeta o a parte de él y es producido por un fenómeno natural: los terremotos y los huracanes son cataclismos.
2 Alteración grande de la normalidad en el orden social o político: los últimos años del siglo xix y especialmente los primeros del xx suponen un cataclismo en las tradiciones artísticas.
3 Disgusto, contratiempo o suceso que altera la vida cotidiana.
—Marche un número 2 y un número 3!!!
—Sale con Fritas!!
Eso quiero. Si no me vas a dar eso, fuera 2009!
Y pasó volando...














