De la Demagogia3 comentarios

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27 agosto 2009

"Por una democracia en serio:
Futbol, hambre y droga para todos!!"
—Comentario hecho en criticadigital.com, el credito a quien corresponda—

¡Lo que me reí con ese comentario! Es una de las cosas que más me gustan cuando leo noticias, los comentarios de este tipo de lectores. Aunque con algunos uno no sabe si reir o llorar.
La noticia hablaba de la despenalización de la posesión de marihuana en adultos para consumo propio en un lugar privado.
Todo bien, me pone contento, estoy a favor de eso. Este post, de hecho, no es para abrir esa polemica sobre despenalización o no. Porque si bien yo estoy a favor, también es cierto que nadie va preso por consumir cierta dosis en su casa. La ley es interpretativa y nadie fue preso por eso. Me corrijo a sabiendas, sí fueron presos, pero son carnadas para que se apruebe este tipo de "leyes" (disculpeme el lector que sabe de leyes, mi ignorancia es tal en el tema que a duras penas conozco esa ley que llaman "gravedad")

Lo que si me molesta y mucho son este tipo de medidas demagogicas.
Despenalizar la marihuana. (Permitanme prejuzgar un poco ahora)
La media de consumidores son apolíticos, les interesa poco y nada la politica. Otro tanto son consumidores leídos e instruídos que la utilizan para "relajarse" y casualmente coincide en que (vuelvo a prejuzgar) tienen inclinaciones políticas de izquierda, por tanto coincide con una medida tan liberal como ésta (en el sentido social del termino, claro está).
Entonces, ¡no me jodan! Es una medida demagogica, no hay otra cosa atrás de esto. Y si la hay, es unicamente que la sociedad instale el debate infinito de la despenalización o no.
De manera que buscan ganarse el voto del consumidor.

El futbol. Todo bien, tengo mis epocas de futbolero a morir, a veces lo abandono, pero siempre se vuelve. Me encanta ver jugar a Central.
Pero... ¿Televisarlo por canal estatal?
Cómo se entiende que de las 168 horas semanales de transmisión, 20 (como minimo) estén destinadas a televisar partidos de fútbol.
Es un deporte, el más importante del mundo, sí. Pero ¿eso debemos ver? ¿Eso nos obligan a ver?No hay forma de explicar eso.
Por otra parte, el estado pagará 600 millones por televisar los partidos. La plata está, es un negocio y no me caben dudas de que la plata se recupera y con creces.

¡Pará!
¿Hay 600 millones de pesos?
Entonces deberían haberse invertido en la construcción de viviendas en Tartagal, al menos. Porque la plata está y éste es un gobierno que se jacta de distribuir la riqueza. (Da tanta risa escribirlo como escucharlo de la boca de Cristina) Si hay plata, destinala para combatir el dengue.
Pero en fin, esta medida demagogica sirve para que la gilada se entretenga en otras cosas, en algo tan bello, por otra parte, como el fútbol.

Aún peor (y una de las cosas que más me duelen) es que embarra la memoria en sus discursos con frases tan desafortunadas como "Secuestraron los goles", haciendo alusión a los desaparecidos y comparando ese terrible momento de la Argentina con un pedorro contrato de televisasión que prohibía a cualquier programa pasar los goles antes que "Fútbol de Primera". Apropiandose un momento de la historia de Argentina. No tiene ningún derecho semejante basura de persona.
De manera que buscan ganarse el voto del hincha y ocasional televidente.

Ellos allá arriba jugando con el poder, se entretienen con las marionetas, y nunca sienten culpa, eso sí lo dejan para nosotros.
Y como siempre, uno hace catarsis sorda desde acá, se lamenta por lo que toca. Sabiendo que el triste destino me lleva al punto final de este texto, cuando así lo haga, un chico seguramente estará muriendo desnutrido en alguna parte del país, y como un tonto ser humano me siento responsable, como si al dar el punto final estuviera ejecutando a alguien, porque no hay nada mejor que el punto final de un texto, quiere decir que uno se liberó por dentro, al dejar algo por escrito

En Honor a la Verdad7 comentarios

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20 agosto 2009

Se dicen muchas cosas. Demasiadas. De vez en cuando, me entretengo "analizando" lo que se habla. Hoy por ejemplo, encuentro que mucha gente usa la expresión:

"En Honor a la Verdad"

Por estos días es la vedette estrella (pero no la única) que circula por la boca de politicos, conductores, periodistas y tanta gente linda que enaltece nuestra patria.
Pero detengamonos un poco en ella: En HONOR a la verdad. Lo que se busca con esta expresión, claro está, es demostrar sinceridad. Se la utiliza antes del enunciado que quiere demostrarse verosímil.

Mi primera e inocente pregunta es si hace falta honorar la verdad.
¿Qué significa honrar la verdad? ¿Acaso hace falta honrarla?
La verdad es que no. Es lo último que quiere.
La verdad no se dice (y no estoy proponiendo mentir)la verdad se hace.

Pero vayamos para atrás. Partamos de la base de que no hay verdades absolutas, pero sí relativas. Esto quiere decir, ni más ni menos, que la verdad se construye, se hace.
Lo más parecido a la verdad, a la que puede llegar el hombre es aquella que hace, no la que nombra. Y no es que el lenguaje no sea algo concreto. El lenguaje es concreto. La verdad esta acá o en mi boca. Pero decirla (o escribirla) no la hace. Por el simple hecho de que no hay verdad absoluta, es un inalcanzable, un imposible.
Aún si así lo fuera, la verdad por sí sola no va a estar ahí para nosotros cada vez que la necesitemos, hay que construirla. La verdad no se vale por sí sola.
Es el contexto lo que hace a la verdad. Es como tener un río en medio del camino y cruzarlo por un puente de aire. El puente por si solo no es nada. Necesita dos extremos y algo debajo para ser.
¿Cómo se concibe un puente si no es algo que comunica dos partes? Es imposible.
¿Cómo se dice una verdad? Es imposible.

Vamos a recordar que estoy haciendo mención de "la" verdad y no la verdad subjetiva que pueda tener cada uno en un determinado momento, sobre alguna situación.
Esa verdad que está ahi arriba, para que cada ser humano pueda acceder a ella, se construye y es imposible acceder a través de la palabra. De hecho, al momento de decir "verdad", estoy mintiendo. Entonces la verdad no quiere que la honren, la verdad quiere que la hagan.
Por otra parte, nadie puede apropiarse de "la" verdad, mucho menos en su discurso.
En todo caso, al honrarla, a lo más cercano que puede accederse es a una religión.
"Mi Dios es la verdad, yo la predico y la enseño a mi rebaño. Alabada sea. Amén."
Se fundamenta de la misma manera. Pura metafísica. Pero ni eso siquiera.
Porque cuando preguntamos: ¿Es verdad la verdad? ¿La verdad existe?
Se responde lisa y llanamente: NO.

De manera que poco útil sería honrarla.
La mejor forma de decir una verdad es hacerla. ¿Cómo se hace la verdad a través de la palabra? Para empezar la verdad no se nombra. Punto.
Si se quiere decir una verdad, se la hace a traés de la palabra. Punto.
En ningún caso hay que (mal)tratarla como algo evanescente, estéril o etéreo. La verdad está ahí. Pero se mira y no se toca. Y en ningún caso que se quiera hacer una verdad, se va a honrarla.
El solo hecho de que haya verdad es un honor para la palabra. Honrar la verdad es una redundancia.

Ahora, este post no es inocente. La expresión es válida para el desprevenido y aún más, puede seguir circulando sin mayores problemas. Pero no la usemos de salvavida, no nos aferremos, vía la palabra, a algo inaccesible, algo que aún no se ha construído.
En todo caso si lo que se busca es ser sincero hay expresiones de sobra: "Para ser sincero", "En realidad", "Para ser franco", "Siendo honesto" y demás.

Esa es la verdad.

Me Encanta Leer-me6 comentarios

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12 agosto 2009

Vos sabés que hoy iba a escribir un post muy copado sobre cosas que me dan cierto placer, pero son pequeñas cosas, nimiedades, pelotudeces, como quien diría. Pero resulta que la idea detonante, la olvidé. Vale decir, la tontería que iba a "confesar" la olvidé y todavía no puedo recordarla, una pena. Ya que el propósito de estar escribiendo esto era justamente escribir aquello.

Algo así como que me gusta recibir mails, abrir mi bandeja de entrada y ver que llegaron nuevos correos, una tontera absoluta. Sobretodo cuando confirmo mis sospechas: son correos no deseados que el anti-spam no envió a la sección de, justamente, "correo no deseado".

Este post era para comunicar que encuentro mucho placer en una pequeña rutina que tengo luego de almorzar o cenar. Me siento en el sillón, con los pies sobre una silla, fumo un cigarrillo y tomo un cortado. Por lejos, la mejor rutina de mi vida. Tanto es así que al escribir esto parezco un optimista mirando el lado bueno de la vida.

También quería comentar cosas que no me gustan (que son muchas más que las que sí). Por ejemplo cuando me levanto luego de dormir y voy al baño, detesto, mientras estoy orinando, pensar en el tiempo que todavía tengo que perder para salir de él. Es decir, tengo que lavarme la cara, cepillarme los dientes, peinarme. Usted dirá (tal vez con razón) "son tres pasos nomás, mi buen!". Sí, ok, tres pasos, pero hay que hacerlos medio dormido y lleva su tiempo cuando no hay ganas a la mañana (o el momento del día en que toque).

Repito, son cosas tontas. Como que soy detallista, pero desordenado. Y esto dista mucho de ser contradictorio. Analizalo.
Me encanta ver hojas en blanco, en distintas modalidades: bloc de notas, cuadernos, una resma, etc. Quizás sea por la cantidad de cosas que se pueden crear a partir de ellas. No lo se.
Otra cosa es que al escribir me gusta jugar con el lenguaje, las palabras parecidas, la redundancia y tantas otras cosas bonitas que se logran al tratar de escribir bien. Y cuando digo bien me refiero al estilo de Cortázar, Borges y demás genios. No a los escritores que escriben "correctamente" y ahí se quedan.

Mirá, al fin cayó la ficha (esto está en tiempo real, luego de escribir lo anterior recordé qué era). La idea que pregonaba al principio era que me encanta leer cosas mías que escribí hace algún tiempo.
Hay gente que piensa que esto es pecado, atroz, que es una idiotez hacerlo y aún peor, que te guste hacerlo. Pues bien, yo más bien opino todo lo contrario.
Puede ser porque encuentro cierto progreso (!?) en mi forma de escribir. También, y este quizás sea el factor fundamental, puede que sea por mi pésima memoria. Al olvidar casi completamente lo que escribí me da cierto placer "redescubrir" lo que pensaba, escribía, sentía, opinaba sobre ciertas cosas. Porque en este sentido cambio mucho, o mejor, estoy en un cambio constante (decir que "cambio mucho" queda muy histérico o que voy donde me lleva el viento). Es decir, uno va mirando las cosas de otra manera, aprende nuevas cosas (no hay verdad más absoluta que: "todos los días se aprende algo nuevo") entiende cosas que no entendía antes, analiza otras con mayor detenimiento, comprende otras que antes estaban fuera del alcance, tiene más vida encima, sufrió más. En definitiva, que uno tiene más experiencia.
Todo esto logra que al leer cosas propias escritas hace algún tiempo uno se "enganche" con la lectura y la disfrute, como si fuera de Otro (Otro en mayúscula, sí)
Mismo al leer post viejos de este blog. Se escapa alguna sonrisa. "No pude haber escrito esto", "¡Ah! Esto es interesante" y demás comentarios que se realizan en el interior de una mente que parece haberlo olvidado todo. Pero tan solo en apariencia.

Y nada... Era eso.

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