Lo racional hoy parece tan razonable que resulta obvio. En cambio lo irracional se sigue resistiendo como parte del ser humano. Como si nadie quisiera aceptar que nos compone un alto grado de irracionalidad. Aun peor, resulta que nuestros sin razones, en realidad tienen razones de ser. Es decir, el hombre (racional) encuentra razones para atrapar y encapsular esas irracionalidades, esas que escapan a toda logica.
Pongamos unos ejemplos concretos:
La madre que abraza esa cosa que ha parido.
La mujer que ve al hombre más lindo del mundo, cuando en realidad es un chueco panzón, de dudosa dentadura.
El hombre que llora... Gritando un gol.
Expliqueme usted: ¿Dónde está la racionalidad ahí?
Voy a seguir con este tema más adelante.