He perdido tanto tiempo
¡Oh! Sí que lo he perdido.
Refugiandome en mi templo
Entre olvidos y recuerdos.
Fuera de mí ya no sopla el viento,
soy mi propio marinero.
¡Alcen velas, remen anclas!
Que es el mar el que se escapa.
Agua tierna, agua blanda,
¿Qué pecado he cometido?
Si al beberte no me tomas
es que en deuda estoy contigo.
Ella tenía su mano derecha sobre mi pierna izquierda.Luego con su otra mano decidió apretar completamente la pierna en cuestión y apoyó su cabeza sobre mi regazo. Quizás sea natural que me sienta excitado por eso, mas era inapropiado.
Por alguna razón comenzó a llorar, traté consolarla mientras con mi mano acomodaba su pelo, por detrás de su oreja. Estábamos completamente enamorados y en ese momento me sentí muy bien.
Le dije que no llore y me respondió trepando las manos por mi pierna, apretando con más entusiasmo. Mi reacción instantánea fue comenzar a besarla, nunca nos dimos un beso así, parecía el último, totalmente apasionado.
Atiné a decir "te amo", que fue correspondido inmediatamente mientras unas lagrimas descendían por su sensual rostro de ángel.
Estaba excitado y no podía entenderlo.
Pues tengo conocimiento en anatomía humana y es necesario que la sangre, bueno, que la sangre vaya a "ese sector".
Por tanto, resulta ilógico que al estar muriéndome desangrado por un corte profundo y mortal en la femoral yo tenga una erección.
Hacía mucho que no escuchaba música clásica, el otro día me bajé unos cien temas. Supuestamente los cien mejores, desconozco quién los eligió, pero en general están bien. (Si alguien quiere la dirección del post de Taringa para bajarselos, pidanmelo a través del Contacto)
En fin, como era de esperarse, ahora no puedo sacarme unos cuantos de esos temas de la cabeza, pero muy en especial: "El Dueto de las Flores" (de la opera Lakmé) de Léo Delibes (de 1883).
Es realmente hermoso, te transporta a otro lugar...
Pues bien, me interesé un poco más y esta es la historia:
A finales del siglo XIX, durante la colonización británica de la India, los habitantes locales fueron obligados a practicar su religión en secreto. Gerald, un oficial inglés, ingresa a un templo secreto hindú, sin darse cuenta. Ahí encuentra a Lakmé y se enamoran al instante, ésta es hija de Nilakantha, principal sacerdote del templo. Al enterarse Nilakantha del allanamiento al templo por parte de Gerald, busca vengarse de él. Entonces Nilakantha hace que su hija Lakmé cante para identificar a Gerald. Una vez identificado, Nilakantha lo apuñala, hiriendolo.
Lakmé lo recoge y lo lleva a un escondite donde lo atiende. Ella sale en busca de agua sagrada para confirmar su amor con Gerald. Frederic, otro oficial inglés, lo encuentra y le recuerda sus deberes como oficial. Cuando Lakmé regresa, Gerald ha cambiado (en base a las palabras de Frederic) y su amor se ha perdido. Finalmente ella prefiere morir con honor que vivir en desamor. Se suicida comiendo una hoja de datura1.
El "Dueto de las Flores" (o "The Flower Duet") es cantado en el primer acto, mientras Lakmé reúne flores en el templo, antes de conocer a Gerald.
Vale aclarar que "Lakmé" es una opera de tres actos.
Por cierto: es un dueto porque dos cantantes la interpretan, un personaje es Lakmé y la otra es Malika (su críada).
La Letra es esta:
