De la Ignorancia5 comentarios

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27 abril 2010

signos de preguntaSiempre me cuestiono mi ambición de conocer todo. Hasta a veces hago el ridiculo conmigo mismo para renegar de mi propia ignorancia. Reconozco que he llegado a cambiar de tema en alguna charla tan solo por no saber exactamente de lo que se está hablando. Sí, lo reconozco, hasta ese punto he llegado. Supongo que dentro de mi cabeza circula una cierta búsqueda de perfección del saber. Inocente desde donde se lo mire.
Ese es el tema: no se puede saber todo. Es imposible.
Por más que uno lo intente, se queme las pestañas leyendo, intentando conocer cada cosa de este mundo. Tratando de saber el por qué de todas las cosas, haga lo que haga siempre faltará. Siempre faltará cada vez más y más. Sencillamente por la razón de que el tiempo es una linealidad imparable, que avanza siempre hacia adelante. Vaya obviedad, pero más de uno (y me incluyo) quiere desmentir el paso constante del tiempo. Que a cada segundo se genera nuevo conocimiento, algo más para saber. Algo de lo que informarse.

No hay nada en el mundo que me moleste más que esta absoluta verdad. Me irrita saber que no puedo saberlo todo. Que por más que pase las 24 horas del día sentado en una biblioteca o sentado frente a una Pc con internet no voy a ser capaz de saberlo todo. Peor aún, si hiciera tal cosa, me estaría perdiendo toda otra parte de la vida. De la que, venida al caso, también sería necesario informarme. Por ejemplo, soy un total inútil en cuanto a trámites cotidianos. Si voy al banco seguramente haga la fila equivocada y tenga que preguntar más de una vez si estoy en la correcta.
Esto quizás pertenezca al campo de la experiencia, pero no deja de ser conocimiento. Y esta es otra cara del desconocimiento. No solo existe el conocimiento enciclopédico de diversos temas, existe otra forma de sabiduría: la vida misma. El cúmulo de experiencias que a uno lo llevan de besar bien a una mujer hasta hacer la fila correcta en el banco. De visitar lugares históricos hasta conocer la historia de los lugares visitados. De saber cuándo decir "hasta luego", hasta cuándo decir "intentemoslo de nuevo". Y esto último tendría que ver con conocerse a uno mismo, nuestros límites. Es un tanto rebuscado, pero no deja de ser conocimiento al fin, más allá de que nunca lleguemos a conocernos completamente.

Ahora bien, entre ese conocimiento enciclopédico y la experiencia que nos da la vida, nosotros estamos justo en el medio, tratando de abarcar un poco de cada cosa. Tener un conocimiento general, saber un poco de esto y de aquello. El punto es que en muchos casos no resulta suficiente y por ejemplo, si a mi me gusta la música; por más que lo intente, jamás, jamás podré escuchar toda la música que (tan solo) se ha grabado y puede reproducirse hoy. Es un imposible absoluto, serían necesarios (estimo) varios siglos para hacerlo. En todo caso, a lo máximo que puedo aspirar es a informarme mediante gente realmente capacitada sobre lo relevante que merece ser escuchado. Además seguramente deba ser más selectivo y especifico aún en cuanto a lo que he de escuchar, por ejemplo: Rock. Quizás deba filtrar más cosas: Musica rock relevante de Occidente. Y ahí me detendré unos cuantos años de mi vida. Pues debería escuchar discografías enteras de miles de autores. Cuando termine de escuchar todo eso, seguramente me encuentre con que olvidé la gran mayoría. Y esa es una gran ironía que la vida nos tiene preparada: Aunque hagamos nuestro mayor esfuerzo siempre vamos a olvidar algo. Y tan solo me estoy refiriendo a un tema en especifico, sería una locura intentar abarcar varios temas con un elevado nivel de profundidad. Tal vez sea posible, pero sin duda la vida se me irá en eso. Y aun no estoy contando con que siempre habrá nuevas cosas por conocer. Cuando termine de escuchar la última canción de la lista del "rock relevante de occidente" saldrá un nuevo disco de una banda (y notese que elegí el rock, nacido en la década del '50 y no música clásica).

No es que hoy me proponga aprender todo esto, solo estoy escribiendo sobre mi molestia frente a la ignorancia inherente al ser humano y lo mucho que cuesta estar informado. En un post anterior hablaba de una sobreabundancia de información y teniendo esto en cuenta tanto más se complica el asunto. Y es que sencillamente el hombre carece de forma para digerir tanta información. Lamentablemente no se puede.

Buen provecho.

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