Se dicen muchas cosas. Demasiadas. De vez en cuando, me entretengo "analizando" lo que se habla. Hoy por ejemplo, encuentro que mucha gente usa la expresión:
"En Honor a la Verdad"
Por estos días es la vedette estrella (pero no la única) que circula por la boca de politicos, conductores, periodistas y tanta gente linda que enaltece nuestra patria.
Pero detengamonos un poco en ella: En HONOR a la verdad. Lo que se busca con esta expresión, claro está, es demostrar sinceridad. Se la utiliza antes del enunciado que quiere demostrarse verosímil.
Mi primera e inocente pregunta es si hace falta honorar la verdad.
¿Qué significa honrar la verdad? ¿Acaso hace falta honrarla?
La verdad es que no. Es lo último que quiere.
La verdad no se dice (y no estoy proponiendo mentir)la verdad se hace.
Pero vayamos para atrás. Partamos de la base de que no hay verdades absolutas, pero sí relativas. Esto quiere decir, ni más ni menos, que la verdad se construye, se hace.
Lo más parecido a la verdad, a la que puede llegar el hombre es aquella que hace, no la que nombra. Y no es que el lenguaje no sea algo concreto. El lenguaje es concreto. La verdad esta acá o en mi boca. Pero decirla (o escribirla) no la hace. Por el simple hecho de que no hay verdad absoluta, es un inalcanzable, un imposible.
Aún si así lo fuera, la verdad por sí sola no va a estar ahí para nosotros cada vez que la necesitemos, hay que construirla. La verdad no se vale por sí sola.
Es el contexto lo que hace a la verdad. Es como tener un río en medio del camino y cruzarlo por un puente de aire. El puente por si solo no es nada. Necesita dos extremos y algo debajo para ser.
¿Cómo se concibe un puente si no es algo que comunica dos partes? Es imposible.
¿Cómo se dice una verdad? Es imposible.
Vamos a recordar que estoy haciendo mención de "la" verdad y no la verdad subjetiva que pueda tener cada uno en un determinado momento, sobre alguna situación.
Esa verdad que está ahi arriba, para que cada ser humano pueda acceder a ella, se construye y es imposible acceder a través de la palabra. De hecho, al momento de decir "verdad", estoy mintiendo. Entonces la verdad no quiere que la honren, la verdad quiere que la hagan.
Por otra parte, nadie puede apropiarse de "la" verdad, mucho menos en su discurso.
En todo caso, al honrarla, a lo más cercano que puede accederse es a una religión.
"Mi Dios es la verdad, yo la predico y la enseño a mi rebaño. Alabada sea. Amén."
Se fundamenta de la misma manera. Pura metafísica. Pero ni eso siquiera.
Porque cuando preguntamos: ¿Es verdad la verdad? ¿La verdad existe?
Se responde lisa y llanamente: NO.
De manera que poco útil sería honrarla.
La mejor forma de decir una verdad es hacerla. ¿Cómo se hace la verdad a través de la palabra? Para empezar la verdad no se nombra. Punto.
Si se quiere decir una verdad, se la hace a traés de la palabra. Punto.
En ningún caso hay que (mal)tratarla como algo evanescente, estéril o etéreo. La verdad está ahí. Pero se mira y no se toca. Y en ningún caso que se quiera hacer una verdad, se va a honrarla.
El solo hecho de que haya verdad es un honor para la palabra. Honrar la verdad es una redundancia.
Ahora, este post no es inocente. La expresión es válida para el desprevenido y aún más, puede seguir circulando sin mayores problemas. Pero no la usemos de salvavida, no nos aferremos, vía la palabra, a algo inaccesible, algo que aún no se ha construído.
En todo caso si lo que se busca es ser sincero hay expresiones de sobra: "Para ser sincero", "En realidad", "Para ser franco", "Siendo honesto" y demás.
Esa es la verdad.