Ya sabrán ustedes que poseo una increible e inexistente maquina del tiempo con la que viajo en busca de nuevas aventuras (a decir verdad tan solo la utilicé para entrevistar a Freud)
Pues bien, ayer me dirigí a principios de los años '40, plena segunda guerra mundial. La idea era entender qué pasaba por la cabeza de los nazis, porque si hay algo que odio en este mundo es y siempre será Adolf Hitler y toda la basura que surgió con y de él: Nazis, Neo-Nazis, Skinheads, etc.
Entonces qué mejor que pegarme una vuelta por aquellos años para odiar con fundamento.
Apenas llegué noté rápidamente que el mundo estaba crispado, dado vuelta. Sí, estaba en medio de la peor guerra que haya existido en este suelo, pero aun así era escalofriante.
Lo primero que hice fui visitar a Churchill en Inglaterra, quien me recibió con los brazos abiertos:
—Vení, vení, pasa que ya puse la pava para tomar unos mates —Me decía, con una característica expresión facial suya. Nos sentamos y comenzó a contarme su parte de la historia. Detalles técnicos militares, que poco entendí, algo de unos aviones, entre otros pormenores. Se notaba que el tipo sabía hablar, podía hasta convencerme de que lo que me decía me importaba. Entonces lo interrumpí para preguntarle por qué la bronca con Hitler, si era cuestión política, económica, algún interés personal.
—Me ofendés pibe —dijo desganado, como si hubiera perdido las esperanzas que por alguna razón había puesto en mí.
—Disculpá che, siempre termino ofendiendo a alguien, seguramente cuando yo escriba sobre esto, alguien se va a ofender —dije lamentandome hipocritamente.
—Bueno, quizás esté un poco susceptible por el tema de la guerra, no me hagas caso... Pero contame, ¿qué venís a hacer acá? ¿Con azucar el mate?
—Sí, como lo tomes vos... Y no hay problema, a veces me desubico. Aparte se entiende completamente, la manera en que está el mundo, jamás en el ámbito de los conflictos humanos, tantos han debido tanto a tan pocos..."
—¡Uia!, que buena frase... Me gusta che —dijo entusiasmado.
—Bueno, usala si te gusta, vos que sos refranero...
—Dale, barbaro. ¡Ah! ¿Vos sabías que le querían dar el Premio Novel de la Paz al "innombrable", porque decían que iba a sacar al comunismo de nuestras vidas?
—No me jodas...
—En serio, por suerte hicimos quilombo y ahora hasta que no termine la guerra no hay nada para nadie, están todos locos...
—Sí de una... Che, ¿querés que te diga cómo termina todo?
—¡No! Es como si me contaras el final de una película, no tiene sentido Emi. Pero dejame adivinar, seguro es así, escuchá: La Unión Soviética, Estados Unidos y nosotros nos juntamos, somos "Aliados" —comienza a sonreír— entonces invadimos todos los territorios conquistados por los Nazis, empezamos a ganar terreno, entramos a Alemania y cuando estamos por atrapar a Hitler... ¡Se pega un tiro en la cabeza! —ahora estalla en risas— No, no, pará, pará... Despues nos juntamos Stalin, Roosevelt y yo y nos sacamos una foto juntos, ¡mostrandole al mundo que todo esta bien!
Luego siguió a carcajadas y no se entendía lo que decía. Yo quedé sonriendo, le iba a decir que exactamente eso iba a pasar, pero tenía razón, no podía arruinarle el final de la pelicula.
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